El padre José Joaquín Salcedo, colombiano de ancestros ingleses por parte de la madre y boyacenses por parte de su padre. Estudió en el Seminario de Tunja en los años 40. Ordenado como sacerdote fue enviado a trabajar en la población de Sutatenza en el año de 1947. Era un hombre flaco, alto, de nariz aguileña, apasionado por la radiodifusión y visionario del proyecto de educación más importante de la historia de Colombia: Radio Sutatenza – ACPO. Murió en Miami en el año de 1994.
Frases celebres Monseñor José Joaquín Salcedo
El subdesarrollo esta en la mente del hombre.
La Educación nos hace libres.
La mayor riqueza de un país es su potencial humano.
Sin producir riqueza no se acaba la pobreza.
ACPO fue un sistema de educación no formal para los campesinos adultos que incluyo temas de salud, alfabetización, ética, religión y agricultura, utilizando los siguientes medios de comunicación: Radio Sutatenza, Periódico El Campesino, el cine, las bibliotecas campesinas y un sistema de monitores campesinos.
Algunas de las características básicas de ACPO fueron:
Un equipo central de personas que diseñaron los cursos y prepararon a los campesinos como profesores.
Un enfoque multimedia de comunicación, donde la radio fue un componente más junto a textos escritos y material audiovisual.
El profesor especializado pertenecía a la comunidad.
Una emisora de radio independiente con un horario de programación completo.
76 millones impresos del periódico El Campesino.
Distribuyó más de 10 millones de libros.
Capacito a 25.000 líderes campesinos.
4 millones de campesinos adultos aprendieron a leer y a escribir entre otros temas.
Radio Sutatenza tuvo mil personas de planta.
Su audiencia fue de 8 millones de personas.
La llegada del padre José Joaquín Salcedo Guarín a la población de Sutatenza generó lo que se conoce como escuelas radiofónicas.
El 19 de agosto de 1947 llega el sacerdote, José Joaquín Salcedo a una pequeña población campesina llamada Sutatenza, ubicada en el valle de Tensa, Boyacá. El Padre se entera que el 80% de la población del pueblo era analfabeta y que su mayor distracción era tomar cerveza los domingos. Siendo él, un radioaficionado decide unir esa pasión con la educación, de esta idea surgen las escuelas radiofónicas. Hace un llamado a toda la comunidad para luchar por una sana diversión y rescatar la cultura del pueblo. La invitación fue aceptada por sus gentes, quienes comenzaron a construir un teatro, una casa de mampostería y un campo del deporte. En el teatro se exhibían las películas que el padre llevó. Para solucionar el problema de analfabetismo utilizó su pasión: la radio, por medio de los programas radiales enseñó a leer y escribir, matemáticas básicas, cultura general, mejoramiento de los cultivos y de las condiciones del suelo, así como el catecismo, entre otros temas a más de cuatro millones de campesinos adultos.